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EPI-NO: ¿Qué perdemos por intentarlo?

El Epi-no es una sonda vaginal que nos permite trabajar la musculatura más superficial del periné de cara al nacimiento. Se trata de una sonda que colocamos en la vagina y vamos “inflando” ya que tiene una pera, que al presionarla, aumentamos el diámetro de la sonda.

Epi-no fisioterapia embarazo, preparación al parto

Uno de los mayores miedos de las chicas a la hora de utilizarlo es poder alcanzar el cuello del útero (pudiendo irritarlo y desencadenar parto) y/o que le ocurra algo al bebé.

 

El cuello del útero se encuentra a 16/25 cm. de la vagina, sin excitación sexual. La sonda mide 10 cm. pero hay que tener en cuenta que no la introducimos entera, si no que hacemos coincidir la mitad del 8 que tiene con la horquilla vulvar, con lo que, aproximadamente, introduciremos unos 5/6 cm.

Durante el embarazo el cuello del útero, por el propio peso del bebé, puede descender unos cm, pero la práctica la realizamos tumbadas y no lo encontraremos tan “descendido” como de pie.

 

¿Por qué es útil el trabajo con el Epi-no?

Como fisioterapeuta siempre combino el masaje perineal con el trabajo de Epi-no por dos motivos muy claros:

  1. Conseguimos un estiramiento, distensión y flexibilización de la musculatura que forma la vagina (músculo bulbocavernoso, principalmente). Este es el objetivo principal, ya que a mayor distensión menor probabilidad de episiotomía.
  2. Durante este trabajo de distensión y derivado de su práctica, vamos consiguiendo sensaciones parecidas a las que se experimentan en parto. La más importante para mí es alcanzar ese dolor/quemazón que se describe con la salida de la cabeza, el “anillo de fuego”. Unas semanas antes las chicas experimentan y se familiarizan con ellas y ven que son perfectamente capaces de ello.

 

En consulta, me gusta decirles que lo que hacemos cada semana a partir de la 37 ó 38 de embarazo son “ensayos de parto”, con sus sensaciones de presión, sus ganas de empujar, sus pujos y la salida del Epi-no que simula la salida de la cabeza. Así, cuando van al parto, no es todo desconocido para ellas.

Por mi experiencia en consulta te animo a trabajar el nacimiento de tus peques de esta manera. Trabajar la musculatura del periné nos ayudará a ser más conscientes del proceso y además nos permitirá tener un postparto mucho más agradable.

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